Directivo de Codelco analizó el panorama mundial del cobre en la USM.

8/11/2011
 
Su mirada certera para analizar el panorama mundial del cobre es la que ofreció Pedro Morales, Gerente Corporativo de Innovación e Investigación de Codelco, en la charla “Desafíos de la minería del siglo XXI”, que dictó en la Universidad Santa María, invitado por el Departamento de Ciencia de Materiales.

El experto expuso para académicos y alumnos del plantel sobre cómo actualmente se observa la explotación de este mineral perdiendo de vista algo crucial: el mercado. Para empezar, clarificó cómo la demanda podría estar superando la oferta.

“El mercado ideal tendría un consumo promedio u óptimo de cobre de alrededor de 10 kilos de cobre por habitante: si uno tiene 6 mil millones de habitantes, el consumo de la sociedad no alcanzaría a ser satisfecho por lo que hoy se explota o está en reserva”, dictaminó. “Afortunadamente hay países subdesarrollados que consumimos mucho menos, alrededor de 1 kilo por habitante, así como también está el caso de China, que tiene un consumo bastante mayor, hoy en torno a los 6 kilos por habitante”.

Es el país asiático, de hecho, el que domina las proyecciones: “Cuando China llegue a 10 kilos, se van a consumir 17 millones de toneladas de cobre sólo en su territorio”, proyectó Morales. “Ellos hoy construyen tres ciudades como Sídney al año, eso quiere decir que hoy la clase con mayor poder adquisitivo de ese país debe estar probablemente por sobre el precio ingreso per cápita norteamericano”, comparó, añadiendo que “al mismo tiempo debe haber ciudades con ingresos equivalentes a Chile, y otras similares a otros países como Bolivia o Perú”.

Según el directivo, “probablemente India luego va a tener la misma situación. Y por ende, la demanda de cobre va a ser siempre creciente”, adujo.

Los nuevos usos del cobre

Las proyecciones indican que en 2012 se demandarán 21 millones de toneladas: 18 millones se producen en los yacimientos. Es, de hecho, el tercer metal que más crece (1,33 veces), detrás del hierro (1,9 veces) y el aluminio (1,52 veces); y como se produce un tonelaje bajo, el precio se ha mantenido “razonablemente alto”, pese a las fluctuaciones de los mercados.

Y es que el cobre cada vez encuentra más usos: está en nuevos productos tecnológicos; es un agente antibacteriano reconocido; se le utiliza en la industria de energías no renovables, que consumen mucho más que las tradicionales; es demandado en la electrificación mundial y también en la fabricación de automóviles híbridos y eléctricos.

“La ley de cobre por cada bien es creciente, pero por el uso eficiente de energía, la ley de cobre de otros bienes va decreciendo”, comparó Morales. “En otras palabras, los equipos y electrodomésticos como las lavadoras consumen y usan menos cobre por kilo”. Escenario distinto al de aparatos como los celulares de última generación: tienen una ley de cobre superior incluso a la de las minas, por lo que aparece otra figura: el reciclaje de la chatarra electrónica.

“Un aspecto central a trabajar es el hecho de que hay una nueva metalurgia, de la cual uno debería preocuparse e introducirse”, enfatizó. “Hoy en día, una empresa que se dedica al procesamiento de concentrados no gana dinero por la maquila del procesado, sino por procesar esa chatarra electrónica en fundiciones, recuperando el oro, el cobre, la plata y los otros minerales, reportándole grandes beneficios”.

 FUENTE: www.suscentable.cl