LOS EXPERTOS QUE NOS ADELANTARON EL FUTURO "VISIONARIOS"
Número: 1160
Del 17 al 23 de enero de 2010

Nos advirtieron, pero nadie les escuchó en su momento. Predicaban en el desierto sobre el calentamiento global, la teoría del Big Bang, el fin de la era del petróleo, el tsunami o la crisis económica. Ahora, cuando sus predicciones son una realidad, se han convertido en involuntarios gurús. Al comienzo de una nueva década, acudimos a ellos para que nos cuenten cómo ven el futuro. Quizá esta vez les hagamos más caso.

SIR CRISPIN TICKELL, PREDIJO EL CALENTAMIENTO GLOBAL

«Antes que nosotros hubo 30 civilizaciones urbanas y todas se fueron al garete. ¡No lo olviden!»

Este académico y diplomático inglés hace 33 años dejó atónita a la comunidad científica cuando profetizó el calentamiento global. Convertido desde entonces en `ecogurú´, es una de las voces medioambientales menos ortodoxas. Lo entrevistamos en plena campiña inglesa.

XLSemanal. Usted asegura que la crisis climática es peor que la económica o el terrorismo, ¿por qué?
Crispin Tickell. El terrorismo es un problema a corto plazo que afecta a un número limitado de personas. El calentamiento global afecta a todo el mundo y a largo plazo. El aumento de dos grados de la temperatura media ya es grave, pero si alcanza los cuatro... eso desestabilizará el planeta y no podremos adaptarnos.

XL. ¡Pero el ser humano siempre es capaz de adaptarse!
C.T. Tiene un límite, porque todo es un sistema, incluido usted mismo. El diez por ciento de su peso corporal son bacterias que necesita para vivir. Las ciudades también son sistemas, como los organismos vivos. Ingieren materiales y emiten residuos. Y todo sistema depende de un equilibrio muy delicado.

XL. ¿Cómo ve el futuro?
C.T. Con cierto optimismo porque los seres humanos somos inteligentes a la hora de identificar las amenazas. Y el carácter global de las nuevas tecnologías facilita la colaboración humana.

XL. La unión hace la fuerza...
C.T. Sí. Además, la mayoría de las soluciones a nuestros problemas son bien conocidas. Lo malo es que no las ponemos en práctica hasta el último minuto, cuando no hay más remedio. A veces, me pregunto cuánto tardará la Tierra en recuperarse del impacto del ser humano. Un extraterrestre que nos visitara de vez en cuando se asombraría al ver que se han producido más cambios en los últimos 200 años que en los 2.000 anteriores. Antes de la Revolución industrial, los efectos de la actividad humana eran locales; desde entonces son globales. Pero la vida, desde el fondo de los océanos hasta la atmósfera, es muy resistente y puede que la experiencia humana sólo sea un episodio curioso en la historia vital de nuestro planeta.

XL. De acuerdo, ¿qué podemos hacer para evitarlo?
C.T. Tenemos asignaturas pendientes. La primera: la superpoblación. Somos 6.800 millones y vamos camino de los 9.000 a final de siglo. Lo ideal sería que rondaramos los 2.500 millones, que es lo óptimo para los recursos que hay. Y las soluciones están ahí: control de la natalidad en los países en desarrollo, que las mujeres tomen conciencia de sus derechos en las zonas del planeta donde todavía son fábricas reproductoras...

XL. ¿Y si no, qué?
C.T. Verá, todas las especies que han tenido éxito, desde los bivalvos a las cucarachas, se multiplican hasta que se topan con sus límites ambientales. Llegados a ese punto, quieran o no, tienen que adaptarse al entorno. Si no, quizá nos acordemos de Malthus [el economista que predijo en el siglo XVIII que la ‘bomba demográfica’ sobrepasaría la producción de alimentos].

XL. ¿También nos quedaremos sin recursos energéticos?
C.T. No, el mundo no se quedará sin energía. La era del petróleo será reemplazada por una era de múltiples recursos. No dependeremos de una sola fuente. Tenemos el sol, el viento, incluso de las algas se puede extraer energía... Hay alternativas.

XL. ¿Incluida la de ‘resucitar’ las centrales nucleares?
C.T. ¿Por qué no? Siempre que se garantice su seguridad.

XL. ¿Y yo qué puedo hacer, me compro un coche eléctrico?
C.T. Muy bien, pero vaya más allá: pregúntese de dónde proviene la energía de su enchufe. ¿De una central de carbón que emite gases de efecto invernadero o de un parque eólico? Hay que pensar de manera distinta, fijarse en todo el proceso. Eso es lo importante. Debemos recordar que hubo 30 civilizaciones urbanas antes que la nuestra y todas se fueron al garete.

XL. Más asignaturas pendientes...
C.T. El agua. Hacer un uso eficiente. Las civilizaciones siempre han dependido del suministro de agua fresca. Cada vez que han tenido problemas, como los mayas, ha sido catastrófico.

XL. Hablando de catástrofes, usted advierte que un asteroide pasará muy cerca de la Tierra entre 2029 y 2036.
C.T. Sí, y no está claro si sólo pasará cerca... Objetos del espacio impactan continuamente sobre la Tierra. El más grande cayó hace 4.000 millones de años y originó la Luna. Y el más famoso, hace 65 millones de años, contribuyó a la extinción de los dinosaurios. En cualquier caso, las extinciones son parte de la evolución. Pocas especies duran más de unos pocos millones de años.
Carlos Manuel Sánchez

`PREDIJO´ EL BIG BANG Lord Martin Rees
Sus visiones sobre el Big Bang, realizadas en los años 60 del pasado siglo, han sido ratificadas por los telescopios más modernos de la actualidad.

PREDIJO LA CRISIS ECONÓMICA Santiago Niño Becerra
Ya hace cuatro años que publicó un artículo titulado El crash del 2010 alertándonos sobre los efectos de la burbuja inmobiliaria.
"El Gobierno legalizará la marihuana para tener tranquila a la población"


La Hemeroteca da fe de que este barcelonés, catedrático de Economía, no habla por hablar. Hace cuatro años ya publicó un artículo titulado ‘El crash de 2010’. Por entonces estábamos en plena `burbuja inmobiliaria´ y no quisimos escuchar. Hagámoslo ahora.

XLSemanal. Estamos en la cuesta de enero más dura en décadas, ¿qué nos espera para el resto de 2010?
Santiago Niño Becerra. Cosas malas. El dinero público que se ha inyectado con el Plan E sólo ha producido un ‘efecto anfetamina’. Es como si a una persona exhausta le das una anfeta. No se pone bien, pero revive momentáneamente. A la que se acabe el dinero, el efecto se diluye. Y se acabará. Las preguntas, ahora, son otras.

XL. ¿Por ejemplo?
S.N.B. ¿Cuál es el máximo déficit que puede soportar la economía española? ¿El 12, el 15 por ciento? ¿Y la máxima deuda pública? Y el paro, ¿hasta dónde puede llegar?

XL. Ya estamos rozando el 20 por ciento.
S.N.B. Si incluyésemos a la gente que hace tiempo renunció a buscar trabajo y ni se apunta, estaríamos ya en el 23 y quizá nos iremos hasta el 31: una de cada tres personas en edad laboral.

XL. Pero Europa nos exige cumplir con unos objetivos.
S.N.B. Han saltado por los aires. Es como si tú me dices que soy Brad Pitt y yo me lo creo, y actuamos en consecuencia. A España le exigen que en 2013 tenga un tres por ciento de déficit. Y el Gobierno responde: «Vale». Y a otra cosa. Si España cerró el año pasado con un déficit cercano al diez, cómo va a cumplir. Imposible.

XL. Qué pasa si el déficit y la deuda se disparan.
S.N.B. Cuanto mayor es el déficit, más deuda pública tiene que emitir el Estado para tapar el agujero. O eso o le metes la tijera brutalmente al gasto público. El problema es encontrar a alguien que te compre la deuda.

XL. ¿Por qué?
S.N.B. Porque no se fían. Pérdida de confianza.

XL. ¿Y qué pasaría?
S.N.B. Que el que compra diga que no quiere dinero, que quiere cosas. Por ejemplo, los rendimientos de una autopista o del AVE. Garantías reales, tangibles. Ya pasó en el XVI: los monarcas españoles cedieron las minas de Almadén a banqueros alemanes.

XL. Pero dicen que nuestros bancos son de los más preparados del mundo para afrontar la crisis.
S.N.B. Le doy un dato: entre 2010 y 2012, bancos y cajas españoles tendrán que devolver 412.000 millones de euros. ¿Podrán? No. Es casi el 40 por ciento del PIB español.

XL. ¿Y por qué tienen esas deudas acumuladas?
S.N.B. Porque la mitad de lo que las entidades financieras han dado estos últimos años en créditos hipotecarios lo pedían prestado fuera. Era tanto que en España no había suficiente.

XL. Pero los bancos están saneados. No tienen subprime.
S.N.B. Eso es una falacia.

XL. ¿Tienen?
S.N.B. No.

XL. ¿Entonces? ¿Cuál es el problema?
S.N.B. Los bancos tienen un tomate de deuda. Hay un montón de gente a la que le han concedido créditos e hipotecas que van a perder el trabajo y no las van a poder pagar. ¿Qué hará la banca?

XL. Soy todo oídos.
S.N.B. Pues desahuciarlos y deberían provisionar los impagos a pérdidas. De momento, están capeando el temporal porque las inmobiliarias morosas están pasando bloques enteros y urbanizaciones a los bancos. Los bancos las han contabilizado a valor de mercado, pero es ficticio.

XL. Pero las casas están ahí.
S.N.B. Sí, pero sobrevaloradas. En Europa llaman a este fenómeno las spanish subprime. La banca española no ha mentido, pero hay que hilar muy fino entre mentir y no decir toda la verdad.

XL. Y las empresas, ¿cómo saldrán del apuro?
S.N.B. Automóvil, turismo, ladrillo y manufacturas relacionadas con estos sectores copan casi la mitad del PIB. Pueblos enteros viven de los azulejos y las puertas. Y en la automoción, igual. El nivel de dependencia de las ciudades donde hay ensambladoras de coches es terrible. Un descalabro... y se hunden.

XL. De momento hay paz social.
S.N.B. Por el subsidio y el colchón familiar. Más adelante se legalizará la marihuana para tener tranquila a la población. Y, de paso, el Estado recaudará un impuesto: la tasa del cannabis.

XL. Zapatero dice que estamos saliendo de la crisis.
S.N.B. ¡Qué va a decir! La crisis empieza ahora. La economía seguirá hundiéndose hasta 2012, luego habrá un estancamiento y finalmente una recuperación paulatina hasta 2020.

Carlos Manuel Sánchez

COLIN CAMPBELL, PREDIJO EL FIN DE LA ERA DEL PETROLEO 
«La transición hacia otras energías provocará una época de grandes tensiones»

Este geólogo de 78 años afirmó en 1998 que a principios del siglo XXI se alcanzaría el techo de la producción mundial de petróleo. Los países roductores lo ignoraron, pero sus predicciones se han ido cumpliendo una tras otra.

Campbell vive en una modesta aldea irlandesa. «Soy demasiado viejo para casi todo y a los geólogos nos gusta más describir lo que vemos que cambiar las cosas, aunque mi esposa trata de que seamos autosuficientes. Tenemos un panel solar en el tejado que nos proporciona agua caliente seis meses al año. Si no sale el Sol, no lavamos.» Geólogo y ex analista de compañías petroleras desde los años 50, este irlandés de 78 años, educado en la Universidad de Oxford, predijo en 1998 que una década más tarde se alcanzaría el peak oil (`techo de la producción mundial de petróleo´) en un artículo publicado por la revista Scientific American titulado El final del petróleo barato. Su pronóstico adelantaba el comienzo del agotamiento de las reservas mundiales y generó una fuerte polémica. Al principio, los países productores lo ignoraron, pero la mayoría de las predicciones de Campbell se ha ido cumpliendo y su obra se ha convertido en referencia para los estudios sobre energías limpias. «Las siete grandes compañías se han quedado en cuatro por las fusiones, lo que es un síntoma de contracción, y están vendiendo refinerías, un reconocimiento implícito de que no iba desencaminado.»

Campbell señala algunas de las consecuencias del peak oil. «Ya estamos en la segunda mitad de la edad del petróleo, cuando los recursos han comenzado a declinar. Y lo seguirán haciendo hasta agotarse. El petróleo propició que la población mundial se multiplicase por seis en los últimos 200 años e hizo posibles las revoluciones industrial, agrícola, comercial y de los transportes. Estuvo acompañado por el crecimiento de los capitales financieros, puesto que los bancos prestaban más de lo que tenían en depósito, confiados en que la expansión futura avalaría la deuda. Pero el peak oil mete de lleno a la humanidad en una encrucijada. La transición hacia otras energías será una época de grandes tensiones. Y se vivirá de manera especialmente difícil en las grandes ciudades.» No obstante, cree que la recesión económica tendrá un efecto colateral positivo: los precios del petróleo se mantendrán bajos para no entorpecer la demanda. Además, considera «prometedores» los planes de Obama sobre energías renovables. «Mi alternativa preferida es el aprovechamiento de las mareas, pero la tecnología todavía está verde y en cualquier caso no puede igualarse al petróleo y el gas baratos, para los que no hay sustitutos claros que puedan mantener las tasas de crecimiento económico que hemos disfrutado.»
Carlos Manuel Sánchez
KERRI SIEH, PREDIJO EL MAREMOTO DE SUMATRA
«El próximo tsunami afectará a una zona mucho más poblada y no durará sólo unos segundos»
 
Intentó alertar al mundo de que un devastador seísmo estaba a punto de producirse en Sumatra. Dos semanas después, una ola gigante mataba a 226.000 personas. Ahora vuelve a avisarnos: otro tsunami está en marcha.


Las mediciones de sus estaciones de GPS y las muestras de coral que había estudiado le tenían tan preocupado a este experto geólogo norteamericano que comenzó una frenética carrera por avisar a los gobiernos. Viendo que los políticos no le hacían caso, hizo las maletas y voló a Indonesia para ir pueblo por pueblo pegando carteles y avisando personalmente a la población. Había que alejarse de la costa cuanto antes. Varias decenas de familias le hicieron caso y salvaron la vida, pero se topó con la incredulidad de la mayoría. Dos semanas después de su predicción, un maremoto de magnitud 9,3 azotó el océano Índico y generó una ola gigantesca que viajó miles de kilómetros y mató a 226.000 personas.

Sieh, contratado por el Gobierno de Singapur, que le ha dado 300 millones de dólares para que monte una red de alerta sísmica temprana, predice ahora un nuevo tsunami. En realidad, el padre de todos los tsunamis. Sabe el lugar donde se producirá: frente a la costa de Padang, en Indonesia. Con un millón de habitantes. ¿Cuándo? «En las próximas décadas. Quizá en unos meses, quizá dentro de cien años.» De momento, no puede ser más preciso. Pero esta vez las autoridades sí le están tomando en serio. «Hay auténticas bestias tectónicas en el mundo, pero la falla de subducción paralela a Sumatra es un tigre. Atacará con toda seguridad.»

El maremoto, cuyo epicentro estará situado bajo un cinturón de islas que serán literalmente catapultadas unos metros, tendrá una magnitud de 8,8, algo menor que el de 2004, pero su efecto puede ser más devastador por dos razones: «Una es que la zona a la que afectará está mucho más densamente poblada. Y la otra es que durará varios minutos. El seísmo que causó el tsunami duró sólo unos segundos. Lógicamente, cuanto más tiempo ‘zarandees’ el mar, mucho peor». Preparar vías de escape y carreteras para una evacuación urgente y un sistema de alarma que llegué al máximo de población en cuestión de minutos son algunas de sus peticiones. «Pero yo no puedo resolver esos problemas. Mi papel como científico es proporcionar las herramientas que ayuden a la gente a tomar la decisión correcta, ya sea que en una aldea de la costa un padre mande a sus hijos a la escuela o que el presidente de Indonesia destine fondos para mejorar las infraestructuras o exigir que las edificaciones sean más sólidas y capaces de resistir un seísmo.»
Carlos Manuel Sánchez

¿QUE PASARA ENTRE LOS AÑOS 2020 y 2049?



Entre 2010 y 2019

Las reservas de petróleo alcanzan su techo y consumiremos más del que se produce (Colin Campbell, geólogo, presidente de la Association for The Studies of Peak Oil and Gas).

Graves disturbios por la depresión económica y rebelión fiscal en EE.UU. y otros países desarrollados (Gerald Celente, analista de tendencias, editor del Trends Research Intitute).

Un atentado bioterrorista o un error humano causarán un millón de víctimas (Martin Rees, presidente de la Royal Society).

La malaria y enfermedades tropicales llegarán a Europa (David Rogers, catedrático de Zoología de la Universidad de Oxford).

Producción de agua potable barata y generalizada mediante nuevas técnicas de desalinización del agua del mar (Rensselaer Polytecnich Institute, la Universidad técnica decana de EE.UU.).

Twitter y similares transmitirán fragmentos de vídeo de la vida cotidiana de sus usuarios (Michael Sherrod, editor de revistas y libros digitales).

La revolución de los jóvenes en Irán derrocará el régimen de los ayatolás (Russell Mitchell, historiador).

Entre 2220 y 2029
La mayoría de los países utilizará una moneda única (Song Hongbing, economista chino, autor de ‘The currency war’).

El océano Glacial Ártico perderá todo el hielo (Ted Scambos, glaciólogo, investigador jefe del National Snow and Ice Data Center).

Las megalópolis serán aún más grandes. Una élite tecnológica polarizará la división entre ricos y pobres, sin clase media (Eckard Foltin, director de innovación del Bayer Materials Science).

Se generalizarán las etiquetas que transmitirán nuestra situación geográfica y nuestras señales vitales (Battelle Memorial Institute, EE.UU.).

Nanorrobots serán capaces de destruir las células cancerosas. Los médicos dispondrán de nuestro ADN individual. ‘Lifting cerebral’ para recuperar memoria (James Canton, científico social, fundador del Institute for Global Futures, un influyente think tank, de San Francisco).

Las ropas, confeccionadas con materiales inteligentes, monitorizarán nuestras constantes vitales y temperatura corporal (Rand Corporation, asociación de la que son miembros una treintena de premios Nobel).

Nuestra privacidad quedará mermada, a pesar de la legislación: los mapas genéticos serán fácilmente accesibles para las empresas a la hora de contratar a sus empleados (Rand Corporation).

Entre 2030 y 2039
Los vientos huracanados de la alta atmósfera cubrirán gran parte de las necesidades mundiales de electricidad (Ken Caldeira, climatólogo de la Institución Carnegie, Washington).

El tráfico en las autopistas estará guiado por un sistema informático vía satélite. Podremos poner el piloto
automático. Controladores de ruta semejantes a los aéreos se encargarán de llevarnos a destino (Panel de expertos de
The Economist).

Los teléfonos móviles serán un implante cerebral (Ray Hammond, escritor, autor de El mundo en 2030).

El grafeno de carbono sustituirá al silicio en los circuitos integrados. Los ordenadores personales serán medio millón de veces más potentes que los actuales y la memoria del disco duro superará los mil millones de gigas. Habrá cien mil veces más anchura de banda (Paul Tinari, profesor de la Universidad de San Francisco).

Entre el 2040 y el 2049
Ejército de ‘robots soldado’ autónomos para misiones en primera línea y operaciones especiales (Departamento de Defensa de EE.UU.).

Se agotarán los recursos pesqueros, excepto en las granjas y piscifactorías (Charles Clover, periodista especializado en temas medioambientales).

La división entre hombre y máquina será cada vez
más ambigua (Ray Kurzweil, inventor, ingeniero y especialista en inteligencia artificial, autor de La era de las máquinas espirituales).

Criaturas híbridas superarán a los humanos en
capacidad intelectual y creativa (James Hughes, director del Instituto para la Ética de las Nuevas Tecnologías de Connecticut).

El bloqueo de una parte de las radiaciones solares mediante un escudo de geoingeniería frenará el calentamiento global (Damon Matthews, investigador de la Universidad Concordia, Canadá).
 
Carlos Manuel Sánchez

 
FUENTE: www.xlsemanal.finanzas.com