LA VERDADERA SUBIDA DEL IVA, LLEGARA EN OTOÑO
Jennifer López Paz 12:01 - 9/08/2010

■Los efectos del impuesto hacen peligrar a muchas compañías

Las empresas que han optado por no trasladar la subida del IVA a los consumidores y asumir este incremento en su cuenta de resultados se hacen ya la siguiente pregunta: ¿cuánto tiempo podremos aguantar? Son muchas las compañías que creen que, si quieren sobrevivir, no les quedará más remedio que incrementar sus precios en otoño, con el consiguiente daño que podría causar al consumo. Espinosa pide a la distribución que no cargue el IVA sobre los productores.

La subida en dos puntos porcentuales para el tipo general -del 16 al 18%- y en un punto para el tipo reducido -del 7 al 8%- que el Gobierno ha aplicado al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) desde el primero de julio trae de cabeza al entramado empresarial. La posición de los diferentes sectores más relevantes es unánime y coinciden en que esta medida, que ya está afectando de manera brutal a las cuentas de resultados de sus empresas, empiece a trasladarse vía precios de cara al otoño, lo que dejará en estado aún más grave al ya debilitado consumo.

En este sentido, las empresas consultadas por elEconomista, insisten en el esfuerzo que están realizando para evitar trasladar esta nueva presión fiscal al cliente final, buscando diferentes fórmulas para cargar en sus márgenes este incremento. Pero, ¿cuánto podrán soportar las compañías?

Así aguantan el tipo
En el comercio, como explica el secretario general de la Confederación Española de Comercio, (CEC), Miguel Ángel Fraile, los meses de julio y agosto no serán trascendentales, pero, de cara al otoño, con la venta de los nuevos artículos de temporada, sí será necesario cargar al consumidor esta subida. "El pequeño y mediano comercio se verá obligado a trasladar el nuevo alza del IVA si quiere seguir siendo viable", apostilló Fraile.

El negocio automovilístico también ha sufrido un gran varapalo. Desde Anfac, la asociación que agrupa a los fabricantes, su portavoz, David Barrientos, insiste en que "en este sector no se ha trasladado al cliente la subida del nuevo impuesto, de hecho se están haciendo numerosos descuentos". El problema, asegura, es que la gente ha dejado de consumir.

Barrientos dice que, en en la segunda parte del mes de julio, los efectos psicológicos del aumento del IVA, unido a la desaparición de las ayudas concedidas por el Gobierno a través del Plan 2000E y a las altas tasas de paro han hecho que el mercado se haya parado por completo. Añade también que los efectos del alza, "más que prácticos son psicológicos", es decir, que el crecimiento del desempleo, la nueva presión fiscal, junto a un contexto económico bastante crítico ha hecho que la gente no se anime a comprar . "El tráfico en concesionarios ha bajado en julio un 75% y la demanda de particulares un 45,7%". Además, "la brusca caída de los pedidos por encima del 60% en el mes de julio anticipa un empeoramiento de la situación en los próximos meses".

La hostelería intenta aguantar
Por otro lado, bares, cafeterías y restaurantes tampoco están para tirar cohetes, aunque, de momento, no trasladen el incremento al consumidor. Así, las diferentes asociaciones hosteleras insisten en que la medida tomada por el Ejecutivo ha terminado de hacer daño a un sector que agoniza desde hace varios años. Así lo explica a elEconomista el adjunto al presidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), José Luis Guerra, quien asegura que esta subida la están soportando ellos, al menos, hasta que puedan: "No hay otra manera de acercarse al bolsillo del consumidor". Guerra quiere dejar claro que, aunque no se traslade este incremento, el sector está al límite. "Llevamos 27 meses consecutivos de caídas, unidos a importantes descensos en la facturación con respecto a 2009", subrayó.

Respecto al sector hotelero, el presidente de la Federación Española de Agencias de Viajes (Feavv), Rafael Gallego Nadal, asegura que como los paquetes de viajes ya estaban contratados incluso con un año de antelación, esta subida no ha supuesto grandes cambios en la demanda. Pero "eso no quiere decir que el daño no haya sido importante, al tener que soportar nosotros ese incremento del 2%" lo que -añade- desemboca en grandes pérdidas para el sector, que ha visto disminuir sus ingresos entre un 1 y un 2 por ciento respecto a 2009.

Desde la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), su presidente, Juan Molas, explica que en el sector continúan con la misma política de bajada de precios para alegrar el consumo, "el precio por habitación sigue bajando, pero en algún momento nos veremos obligados a trasladarlo vía precios al cliente final".

Las empresas al límite, la tasa de desempleo que siempre arroja malos datos después del verano y la llegada del otoño... "¿Hasta dónde podremos aguantar los empresarios?", se preguntan.

FUENTE: www.eleconomista.es