Fin a las ayudas al automóvil

Se acabó la fiesta. La industria del motor, reunida ayer en el Salón del Automóvil Ecológico de Madrid, da por casi seguro que el Gobierno no renovará las ayudas del Plan 2000E una vez se agote el actual presupuesto de 100 millones.


“Esto está perdido. Cómo van a dar más ayudas cuando están bajando el sueldo a los funcionarios y congelando las pensiones a los jubilados”, señala una fuente del sector.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, no dio ayer carpetazo final al plan, pero de sus palabras se desprende que la época de gastos ha tocado a su fin: “Este programa debe estar ligado a una respuesta coordinada de los otros países europeos, que en su mayor parte están optando porque desaparezcan. De todas formas, hay que ver cómo evoluciona la demanda”.

Gracias a los planes 2000E, dotados con 2.000 euros por coche (1.000 aportados por las Administraciones y 1.000 por las marcas), las ventas han pasado de registrar caídas históricas a subidas récord (crecieron un 60% en marzo). El primer plan se puso en marcha en junio del año pasado.

La idea inicial era aguantar estas ayudas hasta que la demanda interna empezara a mejorar, pero el presupuesto se va agotar sin que el consumo haya consolidado la senda de la recuperación. Por eso, las marcas creen que en el segundo semestre del año asistiremos a una fuerte caída.

“Julio, agosto y septiembre serán meses muy duros”, señala Marc Serruya, presidente de Honda España. “Acabaremos el primer semestre con un alza del 40%, pero en la segunda parte del año el mercado caerá un 19%”, pronostica Juan Manuel Lumbreras, presidente de Chevrolet España. “Son previsiones realistas porque no va a haber más 2000E”, añade Lumbreras.

El sector lleva meses tratando de convencer al Gobierno de que las ayudas son beneficiosas para las arcas del Estado por los ingresos que generan vía impuestos los coches vendidos. Según cálculos de Anfac, la patronal de fabricantes de coches, el Estado ingresó 414 millones por este concepto en 2009 y puede sumar 370 más si alarga las subvenciones hasta el final del 2010.

Anfac estima que extender las ayudas costaría 152 millones. Al Gobierno le salían las cuentas hasta hace algunas semanas, pero el giro radical en su política presupuestaria ante la necesidad de reducir el déficit y recuperar la confianza de los mercados ha alejado casi todas las opciones que había de extender el Plan 2000E.

La caída de la demanda de coches en Europa por el final de las ayudas (Alemania retrocede un 25%) puede afectar a las plantas españolas. El director general de Renault España, Jean-Pierre Laurent, advirtió ayer de que tendrán que aplicar “posiblemente” un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal en su planta de Valladolid a final de año.

FUENTE: www.expansion.com