LA CONSPIRACIÓN DEL `FILET MIGNON´

Cómo se gestó el complot contra el euro


Sala del Townhose, reservado del hotel Park Avenue donde se celebró la cena del complot.


En este reservado del selecto restaurante Park Avenue de Manhattan se sentaron hace un par de meses los gestores de los fondos de inversión alternativa, o `Hedge funds´, más poderosos del mundo. En el menú: pollo al limón, filet mignon y champán. El tema de conversación: cómo hundir el euro. La realidad, una vez más, supera a la ficción.



La cena se celebró en Townhouse, una sala privada del restaurante park avenue, en el número 100 de la calle 63, en el barrio predilecto de los millonarios de Manhattan.


En esta parte del Upper East Side, durante la tarde sólo se ven trabajadores del servicio doméstico paseando perros que olisquean las limusinas negras aparcadas en doble fila. Fuera se anuncia una tormenta de nieve que, en pocas horas, inmovilizará Nueva York, pero dentro de ese restaurante exclusivo se proyecta la tormenta financiera que durante las siguientes semanas podría trastornar la economía global.


En las sillas color chocolate se sientan las mejores mentes especuladoras norteamericanas; entre ellas, los emisarios de los tres gestores de hedge funds más ricos y poderosos del mundo: George Soros, John Paulson y Steven Cohen. Es de su próxima apuesta millonaria de lo que se discute mientras los camareros hacen circular champán Krug y el chef Craig Koketsu prepara su menú de pollo al limón y filet mignon.


Esta vez, el objetivo es el euro. Para abatir a la nueva presa, la moneda única europea que ha conseguido tanto éxito durante la crisis internacional en comparación con el dólar norteamericano, se necesita una estrategia sofisticada que permita jugar no sólo con la crisis de Grecia (300.000 millones de euros de deuda soberana y un déficit del 12,7 por ciento respecto del PIB), sino también con países de mayor peso económico a los que los comensales consideran vulnerables. Portugal, sí, pero es pequeño. Irlanda está bien, pero más o menos estamos en lo mismo. España, claro, éste sí que iría bien. Total, son los PIGS, cerdos que mandar al matadero, ríen socarronamente. ¿Y por qué no probar a darle un mordisco también a Italia? Un país más sólido desde el punto de vista financiero que los otros, recuerda uno de los comensales, pero tan dividido políticamente que resultaría fácil de pelar gracias a los numerosos apoyos internos. Así que se inventa un nuevo acrónimo: PIIGS (la `I´ doble por Irlanda e Italia). Dos días después, la CNN se apropiará del nuevo acrónimo en su programa de finanzas.


Sentados a la mesa, donde para acompañar el filet mignon con chuletillas a la brasa y parrillada de verduras se elige un Montrachet de añada, se profundiza en estrategias financieras como el double play de Hong Kong. Los directivos de los hedge funds se remiten a la apuesta que probaron durante la crisis de las economías asiáticas entre 1997 y 1998. Aquella vez, los depredadores financieros hicieron dos apuestas al mismo tiempo: una contra la Bolsa y otra contra el dólar de Hong Kong, que parecía resistir mejor la crisis; mientras que, en un efecto dominó, se devaluaban todas las monedas de la región. Sin embargo, muchos recuerdan muy bien que una intervención particularmente acertada del Gobierno de Hong Kong frenó su tentativa de hacer dinero abatiendo también esa moneda. Para llevar al euro a la paridad con el dólar (desde el máximo umbral de diciembre, de 1,51 euros por dólar) restableciendo la supremacía financiera de los Estados Unidos, se tendrá que utilizar una versión revisada y actualizada de aquel plan. El trabajo, para decir la verdad, ya está en marcha desde hace tiempo: en noviembre, los mercados reflejaban la posibilidad de un descenso del dólar de 33 a 1. Hoy día se admiten apuestas de 14 a 1.

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FUENTE: XLSemanal